jueves, 24 de septiembre de 2015

De ansias y sosiegos. Vivir del cuento.

267. La rosa y el sapo.


Buenos días amigos.
Esta mañana me he levantado con ganas de volar.
Y después del imprescindible café pausado, Haro y yo hemos cogido carretera y manta.
Nos vamos a dar una vuelta a Villa Favorita. Nuestro retiro oficial.
Nuestro refugio ante las dudas.
Allí tenemos un enorme saco de paz y vamos a repostar, a traernos unas bolsitas bien llenas, para encarar el invierno.


Mientras conduzco, le voy dictando a Haro la entrada de hoy. 
Para compartir con vosotros en este jueves irrepetible.
Escuchad: 

    "Había una vez una rosa muy bella; se sentía de maravilla por saber que era la rosa más bella del jardín.
   Un día comprendió que la gente la miraba sólo de lejos y no se acercaba a ella.
     Se dio cuenta de que a su lado siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.
    Indignada ante lo descubierto, le ordenó al sapo que se fuera de inmediato; el sapo, muy obediente, dijo:
    – Está bien, si así lo quieres.
   Poco tiempo después el sapo pasó  por donde estaba la rosa y se sorprendió al verla totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.
    Le dijo entonces:  
    -Vaya que desmejorada que estás. ¿Qué te pasó?
    La rosa contestó:
   –Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual.
    El sapo sólo contestó:
   -Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín".

    ¿A que os ha gustado? ¿Y la moraleja?

Y también le digo que os ponga este poeconsejo:

¿Sabías que en los toros, a partir del tercero, te puedes cambiar de sitio? En el teatro ocurre lo mismo, pero en el intermedio. Así que, ya sabes, puedes comprar una entrada más barata y luego pasarte a una localidad mejor.
Estamos llegando, Haro cierra el portátil y yo busco un sitio para aparcar. Es un lujo viajar con este perro.



Y un lujo tener mi refugio en este lugar.
Villanueva de los Infantes me recibe como siempre.
Como una madre, con el delantal doblado, secándose las manos, sonriente y con la cocina calentita y las sábanas recién cambiadas.
Ya os voy contando corazones.


8 comentarios:

  1. Los refugios acogen a los corazones cansados, manos trabajadas, silencios olvidados, amigos esperados, recuerdos renovados... ¡Tantas cosas!. Feliz regreso.
    MC

    ResponderEliminar
  2. Efectivamente, todos tenemos un lugar en esta vida, pero saber distinguir la misión del que está al lado, es importante, porque, te la puede jugar o te puede beneficiar. Ya te vas aproximando.¡ya era hora! (es broma). Disfruta de ese refugio. Feliz Otoño poeta. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón. Ha sido un verano elástico y pelín largo. Abrazos cercanos.

      Eliminar
  3. Hay lugares y...lugares
    Como hay lugareños y ... lugareños
    Abrazos calatravos cn cruz y todo

    ResponderEliminar
  4. Hay lugares y...lugares
    Como hay lugareños y ... lugareños
    Abrazos calatravos cn cruz y todo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te preguntaré qué has querido decir. Abrazos en cruz.

      Eliminar