miércoles, 16 de septiembre de 2015

De ansias y sosiegos. Canto de amor para este mundo altivo.

259. Décimas al carboncillo.

     Feliz miércoles amigos.
    Ayer os comenté los libros que he ido devorando este pasado mes de Agosto y a los que estoy clavando el diente en éste.

    Pero quiero detenerme en la obra de Rafael Simarro Fernández de Sevilla, (Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, 1929-2001), porque tengo reciente el goce de saberlo, porque conozco a su hijo, también poeta y porque conozco a Juan José Guardia Polaino, igualmente infanteño, Gran Maestre General de la Orden Literaria de Francisco de Quevedo, que, a la muerte de áquel, le dedicó un poema: 

"Otra vez ante el gozo y el dolor de un poeta.
Otra vez plantado sobre el límite aturdido
de la vida y la no vida.
No puede ser que al silencio
lo venza un paisaje de piedras
y gritos...*"


     Y he querido entresacar algunas muestras del poemario Décimas al carboncillo, de Rafael Simarro, donde el poeta aborda las características del mundo, con ironía y sensibilidad.

En él habla de la pereza:
Acomodado en la silla,
entre las manos escondo
todo el silencio redondo
que hay en la mesa camilla.
La nieve de la cuartilla
viene a besarme la frente,
y se queda de repente
la voluntad congelada...
No tengo ganas de nada,
quizá mañana lo cuente.


Habla de la melancolía:

A tu ventana sombría
llaman la lluvia y el viento;
sólo con el pensamiento
puedo hacerte compañía.
Triste la guitarra mía,
que despertarse no quiere,
y entona su miserere
patético y desgarrado,
sobre el pecho desolado
de un Diciembre que se muere.

Describe al poeta:

Por conocerse a sí mismo,
mira al fondo de su pecho,
y pone a Dios en el techo
del más alto silogismo.
Suspendido en el abismo,
como juguete del viento,
vuela por el firmamento
e invoca un abracadabra,
para encontrar la palabra
que exprese su pensamiento.


     Tiene Rafael una placa en el pueblo, cerca de mi retiro de Villa Favorita, siempre que voy me acerco y, en un banco de piedra, leo algún soneto...

De la oscura mansión quiero sacarte.
Tengo abierta la sed por el costado;
y es que todo el amor se me ha clavado
de nacer y morir por encontrarte...



Foto enviada por mi amiga y corresponsal en Vva. de los Infantes, Luisa Lorenzo.
   

 Fue caballero fundador de la Orden literaria "Francisco de Quevedo", con el titulo de Gran Maestre.

No tengo más amor que esta ribera
por donde ondula su verdor el río;
no tengo más amor que este amor mío
por cantar y latir hasta que muera.

    Pues gracias a D. Rafael Simarro Fdez. de Sevilla, a D. Rafael Simarro Sánchez y a D. Juan José Guardia Polaino.
    Esta entrada de hoy va por ellos.

No. No puede ser.
No puede ser que la lámpara tutelar
-luz y latido
para las copas del vino de la vida-,
no lance luciérnagas a atajar las sombras*.

    Hasta mañana amigos.
    Besos con décimas.


*poema de Juan José Guardia Polaino.

13 comentarios:

  1. Ay los manchegos¡ Muy buena entrada Señora.
    ¿ Sabes Tú, donde van los pensamientos que la oscuridad oculta, y cuando quieren salir a la luz, la memoria los olvida?. Buen día. Besos.

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    1. Pues donde van los suspiros... al aire. Gracias por tu comentario. Agradable como siempre. Abrazos a la luz.

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  2. Eloisa, todo un honor que hoy hayas puesto luz a nuestra palabra...Gracias!!

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    1. La luz ya la teníais. El descubrimiento ha sido para mi. Un saludo y gracias por todo.

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  3. Lluvia, palabras, viento, versos... ¡Felicidad!
    MC

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    1. Un abrazote querida Mari Carmen, nos vemos pronto. Ése será el verso.

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    2. Un abrazote querida Mari Carmen, nos vemos pronto. Ése será el verso.

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  4. Lluvia, palabras, viento, versos... ¡Felicidad!
    MC

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    1. Me acabo de dar cuenta que me he repetido en la respuesta, como tú en el comentario. No lo voy a borrar. Es una muestra de la conexión que existe, hasta para los errores. Un abrazo. Duplicado.

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  5. Muchas gracias por referirte a mi en tu texto y por supuesto a mi padre. Un saludo muy cordial.

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    1. Te sigo en tu caminar poètico, pero a tu padre lo he leído y descubierto este verano en Infantes. Y me apetecía que alguien más tuviera ese honor. Gracias a tí, y espero coincidir contigo la próxima vez allì. Un saludo.

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  6. Tres veces. ¿Se han vuelto locos estos cacharros? ¿O las locas somos nosotras? La segunda pregunta la conocemos muy bien tu y yo.
    MC

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