miércoles, 17 de enero de 2018

Para Pilar.


Descubrí a Werther
en aquel libro dedicado.
Yo tenía los ojos cerrados
y tú ya sabías.

Dejaste correr los veranos
sin leer conmigo entre lineas.
Yo dejé, no me lo perdono,
tu ofrecimiento
para más adelante,
creyendo que el revoloteo de mi vientre
no era puro deseo,
reposo.

En días de lluvia y niebla
dejo el libro a la vista,
con la esquina doblada por tu firma
y no consigo,
 por más que lo intento,
pasar página.



martes, 2 de enero de 2018

Entrevista en Grazie magazine.




"La lectura es para mi algo así como la barandilla en los balcones"
Nuria Espert.


   Del 27 del pasado mes de octubre hasta el 05 de noviembre, en la plaza Mayor de Madrid y con motivo de su IV centenario, se celebró la I Edición de la Feria de editoriales y librerías 2017, primera feria del libro de otoño.
   Fernando, librero y amigo, propietario de la librería Punto y Coma de Leganés, me invitó a firmar mis poemarios y el domingo 29 disfruté, como siempre, del sol y del encuentro con los lectores.
   Custodia Ponce directora general de la revista Grazie y Sonia Rosado, redactora, me acompañaron durante la mañana y me hicieron una simpática y cariñosa entrevista.
   Mirad qué gusto tener amigos así:







   
Enrique Sánchez García, amigo y experto en la vida y obra de Gandhi, acudió también a la llamada.

   Y desde aquí mi agradecimiento a todos y aprovecho para desearles un feliz año 2018.
   Seguimos escribiendo.
   Pura vida.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Las aventuras de Martina y Eneko.





      Martina y Eneko son primos.
     Martina y Eneko sonríen siempre y les gustan mucho los cuentos de dragones y princesas. Y los de nubes y bosques.
     Y los de brujitas y caballos voladores.
     A Eneko y Martina les gustan todos los cuentos.

     Tienen unos papás lindos, una habitación enorme con estrellas en el techo y unos tíos que los quieren mucho.

     Y tienen los dos unos ojos del color de las noches mágicas.

     Martina y Eneko tienen una abuela poeta, que llegó deprisa del país del olvido cuando se enteró que venían de camino.

     Cuando llegaron, ya les esperaba ella con un libro lleno de misterios y magia, con la varita de la felicidad y con una bolsa cargada de recuerdos.

     Y con un camino largo y tranquilo por el que realizar juntos todos los sueños.



(En este mes hermoso en el que, la llegada de mis dos nietos, Eneko y Martina, me ha tatuado una sonrisa perpetua).



*Imágenes tomadas de la red.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Poema último.




Mi madre ha muerto.

Ha dejado su silla vacía
y suelto el timón de la nave.
Yo he tenido que dar un paso al frente
para ocupar su lugar.
Ahora soy ella,
la mano que cierra las puertas con sigilo
y mantiene la cama limpia
para el cansado.
La que vigila el lazo, tan frágil,
que anuda las miradas
y las manos extendidas.
La que oculta un desaire
y realza el valor de su tropa.
La que finge fortaleza
y espera algún beso rezagado,
un abrazo caliente y espontáneo.
Tomo el timón con temor de novata,
recordando las instrucciones de ruta,
dónde están los escollos y las aguas bravas,
para que la nave surque  los mares en calma,
capeando, achicando,
guardando,  sin que se note,
en la sentina,
las  mañanas frías y las noches de tormenta,
manteniendo a flote
la barquita heredada.

Mi madre ha muerto.

He dado un paso al frente.
Ahora soy la primera en la línea.
Detrás, todos los que somos,
los que vendrán,
los que fueron,
todos.
El viento se cuela entre las velas
de todos los jueves,
y, aunque la vida sigue, ajena a los bandazos,
el timón está firme.
La cama limpia.
La puerta siempre abierta.

Otra travesía comienza.
Todos a sus puestos.

Sin perder de vista el faro

ni el  horizonte.



Remedios Castro (1928-2017)



martes, 28 de noviembre de 2017

Haro y la luna.

     Acabo de recibir los ejemplares que me ha enviado Diversidad Literaria, como premio por resultar finalista en su concurso de poesía breve. 
      Pedían un poema de diez líneas sobre la Luna, y yo me decanté por enviar una décima que hablase de ella y de mi perro Haro, al que tanto le gustaba mirarla.
      Pues eso.






lunes, 6 de noviembre de 2017

TENEMOS VISITA

     TENEMOS VISITA , es una nueva sección del taller de Escritura Creativa y Ludolingüística Asiole Dorpa.
     El mes pasado nos visitó la escritora Margarita García Gallardo y compartió con los talleristas su método de trabajo, sus proyectos, su trayectoria y su sonrisa.
     Esta tarde ha sido el poeta leganense Santiago Gómez Valverde el invitado. Un goce.



     Ha contestado a nuestras preguntas, nos ha dado la primicia de su próximo libro, nos ha regalado La palabra y el tiempo y un par de canciones acompañado de su guitarra, ha recitado sus poemas:

Este roble nació para ser silla.
Este átomo de luz para ser alba.
Esta noche para amueblar tus ojos.
Este silencio para ser palabra.
Esta memoria para ser olvido.
Esta sonrisa para ser espada.
Esta boca para esculpir tu nombre.
Este camino para ser distancia.


     La tarde nos supo a poco, el tiempo, ajeno a nuestro deleite, no nos concedió una tregua y tuvimos que dejar el juego de las palabras y el olor de la música. 
     Le emplazamos para otro día y no lo ha dudado.
     Desde aquí le doy las gracias. Por poeta, por artista y por amigo.

El poeta con Toñy y María.

Santiago se quitó su sombrero para dejarme protagonismo.

El mes pasado con la escritora Margarita García Gallardo.

Nota. Me dicen que haga mención al riquísimo y poético bizcocho de nueces que nos trajo Magda. Pues dicho queda.






jueves, 2 de noviembre de 2017

La metamorfosis de la luna.

     



      Si yo hubiera sabido que te irías, hubiera cosido con puntaditas pulcras y rotundas tu sonrisa en el borde de mi falda, hubiera guardado más instantes en ese cajoncito de la memoria que te reservo, momentos de lunes robados, encuentros fugaces que nos regalábamos para mirar  juntos la metamorfosis de la luna, besos rápidos o lentos, todos los besos.
     Aún tengo, en el hueco de las manos, la intensa presión de las tuyas, aún te huelo.
     Si yo hubiera sabido que te irías, hubiera llorado aquella tarde de miedos y de prisas, te hubiera pedido tiempo, más sol, más tardes ociosas, más recuerdos, te hubiera pedido un hijo.
     Si  hubiera sabido que te irías, hubiera deseado no conocerte, no jugar al amor, no haber descubierto esas grutas luminosas donde me llevaste, no saborear la ambrosía de la pasión; hubiera escapado hacia otros bosques, más sombríos quizá, pero menos inmensos, más llevaderos, lugares comunes, con árboles caducos de raíces escondidas, caminar de noche.
      Si hubiera sabido que te irías te hubiera robado la risa y la chispita oscura de tus ojos, esa mirada lasciva y hambrienta que me ofrecías, te hubiera saciado más, me hubiera muerto más veces entre tus brazos. Tendría un hijo entre los míos.
     Ahora, miro hacia el horizonte, sin montañas ni bosques que me regalen futuros.  Sin lunas. Ahora hace frío.

       No nos veremos morir.




*Imagen tomada de la red.