viernes, 15 de enero de 2016

Tarde oscura de Enero. Sin luna.


El oleaje se eleva, descomunal, con el rugido y la ira de los dioses con ojos de fuego y manos crispadas.
Animales devoradores. El color de la angustia y la mueca de la asfixia. La cercanía. El olor.
El agobio de las paredes que ofrecen un muestrario de lentas agonías.
Lunas menguantes, continuas y tercas. Unas manos que provocan escalofríos y dudas. Las ansias por partir. Un collar demasiado estrecho. Y falso.
La náusea.



Me ahogaba escuchando tu respiración
y me fui al centro comercial,
con el pretexto de comprar un regalo atrasado.
Necesitaba oír la luz y ver música en todos los rincones.
Ubicarme.
Te pareció bien.
A mí me daba igual lo que te pareciera.
Tuve que andar unos cuatro kilómetros hasta el lugar.
Caminaba rápido, respirando ansiosa,
con la boca abierta, boqueando con las ansias
del pez atrapado en las tablas ásperas
del barco.
No compré nada.
Sólo quería colocar en su lugar los pensamientos,
catalogar recuerdos,
etiquetar las nostalgias,
tragar los pecios una vez más. Con calma.
Escudriñar un futuro.
Me senté en  una cafetería y pedí dos cervezas.
-¿Dos?-, me preguntó el chico uruguayo.
-Sí, dos-, contesté alzando la barbilla.
Y me dediqué a mirar.
Me dediqué a burlarme mentalmente de la gente que pasaba:
Sonriente, mirando el móvil, cargada de bolsas de colores mentirosos y ajena al murmullo de la muerte.
Exentos al miedo. Creyéndose felices.
Luego le ví.
Y durante los tres metros escasos que abanicaban nuestro campo visual, entre un cartel de ofertas  y otro de rebajas, nos miramos detenidos.
Creo que su paso dudó un instante.
Yo intenté demorarlo con la mirada.
Atrapar la tabla en mar abierto.
Tres metros, quizá menos.

Volví despacio.
Todo lo lento que pude.
Compré en el camino un cucurucho de castañas asadas.
Y buscaba, inútilmente, la luna.



7 comentarios:

  1. Cuando no veas la luna, píntala de colores aunque sean engañosos, pero, ¡píntala¡. El blog me reconforta. Gracias. Un abrazo.

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    1. Gracias querida Toñy. Habrá que reconfortarse de alguna manera. Abrazos tiernos.

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  2. Me ha gustado, es bueno, como siempre. Bs.

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    1. No debe ser muy bueno. No sé. Fue un impulso, un instante, lo que surgió de la pluma. Una bocanada. Un baño de furia.

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  3. Continúa con las furias. Báñate. Ofrécenos tus impulsos.

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    1. Que cada vez son menos. Un abrazo furioso.

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    2. Que cada vez son menos. Un abrazo furioso.

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