domingo, 4 de octubre de 2026

Geografía del deseo

 Tus dedos van exactos al centro de la herida,

cauterizan mis ansias,
mis deseos ocultos.
Vuelan corzas por el aire rancio
de la alcoba en llamas
y escuchamos unos pasos que zanjan la alegría.
Encendemos la luz para apagar la magia
y distanciamos los labios
que gimen de desamparo y hambre.
Aúllan en el perchero los lobos de la pasión contenida.
Regreso al lunes.
Te doy las gracias por la calma del pálpito
y bajo las escaleras hacia el vacío latente
de mi cuerpo renovado.



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