La vida.
Se fue el verano. Y nos sorprende un otoño escandaloso y bello. Nos moja y nos revuelve el pelo. Nos sobresalta y nos provoca estupor y escalofríos, como ese hijo favorito y tarambana que altera con su llegada la aparente calma de la casa y cierra puertas con estrépito y nos levanta en el aire y nos despierta y nos renueva y nos cubre las mejillas de color.
No hay comentarios:
Publicar un comentario